Cómo escribir un buen copy web y no morir en el intento

 

La técnica de escribir para vender es un secreto inconfesable.

Todos los copys del mundo hemos hecho un juramento para que nunca más salga, ni de nuestra boca, ni de nuestras teclas, una palabra al respecto. 

 

Hoy he decidido ser una rebelde.

 

Vale, me has pillado, es bromi. Hacer copywriting, es decir, vender con palabras, se aprende leyendo mucho y escribiendo más aún. Sé que quizás no tienes tiempo para eso porque lo que de verdad quieres es dedicarte por completo a tu proyecto y a lo que sabes hacer ¿me equivoco?

Aún así, si no tienes la oportunidad de contratar a un copywriter sigue leyendo porque podrás hacer los textos por ti misma dedicándole unas poquitas horas al día.

 

4 puntos imprescindibles para un buen copy web

 

Hoy, me armo la manta a la cabeza para explicarte de una manera breve pero sencilla cómo deberías hacer para vender más con el poder de tus palabras. Y no tiene mucho misterio, hasta Iker Jiménez lo sabe.

 

Si Ogilvy (uno de los mejores redactores que ha habido en el mundo) levantara la cabeza aprobaría con creces lo que estoy a punto de enseñarte.

 

1.     Llama la atención

 

Sí, sé lo que estás pensando, que eso es muy fácil decirlo pero que cómo hago yo para llamar la atención de mis clientes. Nada de eso, es más fácil hacerlo que decirlo.

Para poder captar el interés de nuestro público tenemos que darle una razón para que se quede a seguir leyendo lo que tenemos que decir.

Un buen titular, un vídeo o una imagen es suficiente.

Yo, personalmente, opto por titulares que evoquen misterio o hablen de un claro beneficio de tu producto.

 

Las palabras pueden llegar a atraer más que un elemento audiovisual.

 

2.     Retén a tu cliente

 

Fíjate en que cuando entras en una web no te pones a leer punto por punto todo lo que dice. Escaneas el contenido para centrar tu atención en lo que más te interesa (te he puesto el ejemplo de un página web, pero cuando leemos una revista o periódico también nos ocurre).

Ante esto debes tener un buen párrafo de apertura en el que te centres en uno o dos beneficios de lo que estás ofreciendo.

En todos los textos siguientes lo único que harás será recordarlo una y otra vez (siempre de una manera diferente).

 

3.     Crear un claro deseo

 

Hasta ahora tan solo hemos conquistado a tu cliente, ahora debemos enamorarlo. Que se muera por nuestros huesos, por todo lo que vamos a ofrecerle y decirle (ríete tú de Christian Grey).

 

En este punto pondremos toda la carne en el asador contando (otra vez) un claro beneficio de nuestro producto o servicio, explicando como puede cambiar la vida del consumidor y mostrando resultados.

 

Para, para. Seguro que ahora mismo estás pensando en la teletienda, y debo decirte que es algo parecido pero a la vez muy distinto. Yo, personalmente, la teletienda la tengo asociada a la palabra cutre.

 

En este caso no es así. Podemos seguir todos estos pasos con delicadeza, dándole a nuestro cliente lo que quiere, con un buen diseño y con toda la profesionalidad y saber hacer que te caracteriza.

 

4.     Llamada a la acción

 

Ya tenemos a nuestro público en el bote. Ya le hemos dado una dosis de realidad, sueños, ilusión y palabras que se adaptan a él. Ahora solo tenemos que indicarle dónde tiene que pinchar para obtener lo que ofrecemos.

 

Señores y señoras... un botón bonito y con las palabras correctas es más que suficiente.

 

Aunque si quieres ser un poco más "agresivo", siempre puedes crear emergencia (por ejemplo, una oferta temporal) o seguir mostrando resultados de tu producto o servicio.

 

BONUS

 

¿Sabes una cosa? me has caído de maravilla y si todavía no te has quedado conforme y quieres ser la crème de la crème, la bomba de King África y el sobrero de Mary Poppins puedes incluir al final de estos cuatro puntos un último: los testimonios.

 

Los testimonios son unos grandes indicadores de credibilidad que disiparán las dudas de los más incrédulos.

 

Úsalos y triunfarás.

(Queda prohibido inventárselos :·P)

 

¿Y ahora qué?

 

Pues al turrón. Solo te queda poner en marcha estos consejillos que he podido darte. Como habrás podido comprobar no son nada del otro mundo pero sí muy eficaces.

 

Si tienes alguna duda estaré encantada de resolvértela en comentarios.

Hasta la semana que viene mis queridos soñadores.

 

* Bueno, bueno, bueno, se me olvidaba. Si quieres recibir estos posts directamente en tu mail solo tienes que suscribirte a la lista VIP (vamos, la newsletter de toda la vida, pero no me negarás que lo de VIP mola).