9 súper-consejos probados para trabajar desde casa

 

Érase un vez...

 

Mi historia. Un día, tras mucha meditación con mi yo interior, decidí lanzarme a la pisci y ofrecer lo que sabía hacer de manera autónoma.

Si te digo la verdad, tomé una de las mejores decisiones de mi vida. Adoro mi trabajo y poder ofrecer mi ayuda a las personas que lo necesitan es algo que no sabía que me iba a gustar tanto.

My jobby (que es como suelo llamarlo) no solo me permite vivir la vida como quiero, sino que también me llena por dentro al ver que las personas a las que ayudo se sienten felices con mi trabajo.

 

VALE, ¿Y?

 

Sí, mejor voy a parar el caro un momento. Emprender y establecerte por tu cuenta no es un camino de rosas, para la mayoría de los que empezamos trabajando desde casa puede convertirse en una auténtica pesadilla.

 

Pero tranquila.

 

Llevo ya algo más de un año trabajando desde la paz de mi escritorio, mi teclado, mis bolis, mi gato y mis plantitas, aunque no siempre ha sido paz lo que ha reinado por aquí (y aún a día de hoy en algunos momentos ni siquiera la huelo).

Yo también he tenido que aprender y establecer una rutina para trabajar desde casa.

Por eso hoy os voy a contar 10 consejitos que me han ayudado a ser:

 

  • más productiva
  • más feliz
  • más activa
  • más creativa
  • más yo

 

Déjame que te los cuente...

 

1.     UNA RUTINA DE SUEÑO

 

Lo primero que hice cuando empecé a trabajar desde la comodidad de mi hogar fue levantarme a la hora que me apetecía y acostarme a la misma, es decir, abrir los ojos bien tarde y cerrarlos cuando el sueño llamaba a mis párpados. ERROR.

En cuanto me di cuenta de este problema decidí establecer una rutina:

  • Levantarme a las 8, desayunar, arreglarme.
  • Lista para sentarme en mi escritorio a trabajar a las 9.
  • A las 18.00 apago mi ordenador y me pongo a hacer cualquier cosa que se me antoje.

 

2.     VESTIRSE Y ARREGLARSE

 

Eso de levantarse y ponerte a trabajar con el pijama es uno de los errores-horrores que cometí hace más de un año cuando empecé con todo esto.

Poco a poco fui entendiendo que lo mejor que puedes hacer es cambiarte de ropa, arreglarte y darte a ti misma la impresión de que vas a la oficina (aunque esté a 7 pasos de tu cama).

 

3.     CREA UN ESPACIO DE TRABAJO ACOGEDOR

 

Nada de sentarse en el sofá con el ordenador o de trabajar donde te venga en gana. Esto sí que es algo que he tenido claro desde el principio, para trabajar bien necesitas tu propio espacio. No tiene por qué ser una habitación solo para tu oficina, pero si estaría bien que escogieses elementos decorativos para separar ambientes.

 

Si te sientes bien con lo que te rodea te garantizo que tu trabajo lo reflejará en todos los aspectos.

 

4.     SAL “AL FRESCO”

 

Aquí como las abuelillas de mi barrio que todos los días se salen a tomar el fresco. A algunas no les basta con los bancos de la calle que se llevan su propia silla para ser las más guays. Creo que hay una competición secreta con premio a la silla más molona del vecindario.

Vale, tampoco tienes que llegar a este punto, pero sí salir aunque sea a dar una vuelta, al gimnasio o a comprar cualquier cosilla.

También debes hacer breaks (tomarte un Kit Kat), levantarte de la silla y hacer estiramientos (no es broma) cada 2 horas.

A mí me va de lujo, por lo menos mi espalda no se queja, que antes la tenía “contenta” :P

 

5.     TUS FINANZAS

 

Al principio no tendrás income como para tirar cohetes, por lo que hay que ser muy cuidadosa con las compras (también se incluyen las compulsivas por internet). Antes casi todo lo que ganaba al mes me lo fundía en ese mismo periodo. Ahora intento ahorrar la mitad si es que mi situación me lo permite. Me da más seguridad y menos estrés.

 

6.     HAZ PLANES VARIADOS

 

Me considero una persona muy independiente, pero eso no quita de que me guste salir con mis amigos y vivir 1001 planes distintos. Es algo primordial que no toda tu vida se centre en tu proyecto (un error que cometí al principio y bastante :S).

Hay que salir a desconectar, prohibido hablar de trabajo. Aunque sea tu hobby tienes que darle su tiempo y lugar.

 

7.     BENDITA PLANIFICACIÓN

 

Una agenda, un planificador y un calendario online es todo lo que necesito para ser feliz. Cuando lo pruebas te vuelves toda una adicta, yo lo llevo siendo desde el año 1998, en el cole ya necesitaba mi agenda para llevar mis cosas al día.

Hazte checklist, apúntate todas las tareas del día (prioritarias y no prioritarias), reuniones, llamadas, incluso tus momentos libres. Productividad garantizada 100%.

 

Extra: En el blog de Charuca te dan consejazos para que te planifiques como una auténtica profesional.

 

8.     CUIDADO: EMPRENDEDORA HAMBRIENTA

 

No vamos a negarlo, la nevera está ahí para esperar a ser abierta y, quién sabe, quizás cada vez que la abres encuentres algo más apetecible.

Tengo que sincerarme contigo y decirte que no resisto la tentación de ir a picotear de vez en cuando, por mucho que quiera cambiar ese hábito me resulta algo imposibble.

Por eso he optado por llenar la alacena y el frigorífico de comida saludable: frutitas y esas cosas. Aunque no sea mi sabor favorito mi cuerpo parece que lo agradece.

 

9.     EL SÍNDROME TOC DE LA LIMPIEZA

 

Todos los días cuando acaba mi jornada de trabajo limpio el escritorio de papeles y cualquier cosilla que ronde por ahí, le doy bien con el paño para limpiar cualquier resto de suciedad y ¡voilà!

Al día siguiente me lo encuentro reluciente en un halo de luz esperándome a que me siente a trabajar con él.

 

AHORA

 

  • Si os gustaría saber como es una jornada cualquiera para mi en el estudio, ir a mis redes sociales a pedírmelo que yo lo que quiero es daros felicidad.

 

  • Si tienes alguna rutina eficaz y productiva agradecería que me la contaras :)

 

  • Por cierto, ¿has participado/asistido en alguna competición de sillas al fresco?

 

Y colorín colorado... este cuento se ha acabado.